A punto de volver al colegio, en Xente Digital reflexionamos sobre los efectos de la tecnología en el aprendizaje. La rutina de un estudiante está salpicada de dispositivos tecnológicos; la pregunta es qué provecho les saca en las horas de clase y estudio. El trabajo de un profesor hoy es enseñar a aprender en un entorno marcado por las TIC.
Las compañías CoursSmart y Wakefield Research hicieron un seguimiento a más de 500 estudiantes en Estados Unidos y llegaron la algunas conclusiones interesantes:
- El 67% de los estudiantes no puede pasar más de una hora sin usar algún tipo de tecnología digital. Un 40% no llega a los 10 minutos.
- Sólo el 5% considera que los libros de texto son la herramienta de estudio más importante.
- El 79% asegura que hizo una búsqueda rápida en un móvil o en una tablet antes de un examen.
- El 68% ahorra más de dos horas diarias gracias a la tecnología.
- Más de la mitad, el 58%, hizo algún curso online porque se ajustan al horario de cada uno.
- También está cambiando la comunicación entre profesores y alumnos. El 78% recibe información a través de los campus online, e incluso a un 18% les envían material de la asignatura vía Facebook.
Por su parte, la Universidad de Salamanca participa en un proyecto europeo que analiza la adaptación de las universidades a los nuevos modelos educativos, marcados por el uso de las nuevas tecnologías. Se enfrentan a realidades como que Internet provoca que un alumno pueda consultar y contrastar información sobre el tema que el profesor está exponiendo en ese momento; gracias a la red y a dispositivos como móviles o tablets la participación del alumno en la clase es cada vez mayor.
La tecnología impone además nuevas formas de organización. El tiempo de un profesor va mucho más allá de las horas de clase. Los campus virtuales, por ejemplo, ofrecen tutorías, foros, debates… Como en las clases, los estudiantes hacen un uso cada vez mayor de las herramientas tecnológicas a su disposición, y los profesores invierten cada vez más horas en su trabajo.
Con los ordenadores, tablets y móviles encendidos, con los colegios, universidades, profesores y alumnos tecnológicamente concienciados, como imagináis la clase del futuro?

