La semana pasada se aprobaba el decreto por el que se regulan las infraestructuras de soporte y los espacios de reserva para el despliegue de redes de comunicación electrónicas en las carreteras autonómicas.
El texto va a permitir impulsar el desarrollo de las redes públicas de telecomunicaciones en todo el territorio reduciendo los costes asociados a la obra civil, que suponen hasta un 80% del importe total de los despliegues. Se trata de expandir las redes de telecomunicaciones aprovechando los proyectos de construcción de nuevas carreteras autonómicas.
La idea es que antes de iniciarse la obra se hablará con los operadores de telecomunicaciones para que manifiesten cuáles son sus necesidades y qué reserva de canalizaciones solicitan en los diferentes tramos de carretera proyectada. Después los operadores deberán pagar una tasa para el uso de las canalizaciones.
Conviene destacar que el decreto establece un mínimo de conductos que la Administración debe instalar para poder atender las necesidades que surjan en el futuro. Por último, la normativa permitirá continuar con la extensión de la banda ancha en el territorio gallego y mejorar la calidad de acceso a Internet.


