Todos sabemos que debemos tomar ciertas precauciones cuando navegamos a través de nuestros ordenadores o dispositivos móviles. Pero no tenemos muy claro cómo protegernos más allá de descargar un antivirus o de escoger contraseñas seguras. Guardad esta entrevista en un lugar seguro. Fenando Suárez, presidente del Colegio Profesional de Ingeniería en Informática de Galicia (CPEIG) nos cuenta qué precauciones debemos tomar o cómo podemos concienciar a la gente joven.
¿Qué nota sacamos los gallegos en seguridad informática? ¿Somos conscientes de los riesgos a los que nos enfrentamos?
Yo diría que un aprobado, estando en la media nacional. Con esto quiero decir que no es una situación preocupante, pero que tenemos mucho que mejorar aún. Cada vez tomamos más conciencia de los riesgos pero, muchas veces, a causa de noticias alarmistas que aparecen en los medios de comunicación se pueden introducir miedos y reticencias en el uso de Internet y otras herramientas. La tecnología no es mala por sí misma, pero si se hace un uso inadecuado puede ser perniciosa. Por eso serían necesarias campañas de comunicación e informativas que involucren a los medios de comunicación y al público en general, y divulguen tanto los beneficios que pueden acercar a todos los ámbitos de nuestra vida como también los riesgos que un uso inconsciente y totalmente despreocupado puede suponer.
¿Qué precauciones básicas debemos tomar para evitar buena parte de los posibles problemas?
Esta es la lista que elaboró el CPEIG con motivo del Día Europeo de Protección de Datos, que sirven como recomendaciones básicas y fáciles de seguir, para proteger nuestra seguridad:
- Antivirus. Conviene actualizar periódicamente el software antivirus y de seguridad. También es necesario configurar el software del navegador con las opciones de seguridad más restrictivas.
- Identificadores. El intercambio y la entrega de datos de carácter personal y bancarios debe efectuarse en los sitios web que dispongan de protocolos seguros y de política de privacidad.
- Contraseñas. Mantenga, a ser posible, contraseñas distintas para cada web o servicio que sean suficientemente largas y difíciles de adivinar. Procure no usar el PIN de una tarjeta de crédito, ni la fecha de nacimiento, ni palabras del diccionario o diminutivos. Convienen palabras en las que se combinen mayúsculas, minúsculas, números y otros caracteres especiales permitidos, («yogur.de#piña», «mi-perro.ch4mase-Roque») que le resulten fáciles de recordar aunque difíciles de adivinar a un tercero.
- WIFI. Particular atención a las redes abiertas. La información va sin protección, luego es susceptible de ser interceptada y utilizada con fines no autorizados. Es fácil obtener los datos de acceso de la gran mayoría de las redes. Se recomienda usar los últimos protocolos disponibles cuando sea posible (WPA/WPA2).
- Buscadores. Tenga en cuenta que el uso de un buscador genera tratamientos de información, que serán empleados como mínimo para ofrecer anuncios personalizados. Conviene conocer las políticas de uso del buscador que más emplee.
- Cookies. Borrar con regularidad las cookies y los archivos temporales de Internet, así como el historial de navegación, especialmente cuando se acceda a Internet desde un ordenador al que tengan acceso otras personas.
- SPAM. En el caso de recibir correos no deseados (spam), no envíe una respuesta, ya que estará confirmando la validez de su dirección electrónica. Es conveniente desactivar la opción que envía un acuse de recibo al remitente de los mensajes leídos del sistema de correo electrónico.
- E-mail. Cuando envíe mensajes de correo electrónico a diferentes destinatarios, conviene emplear el campo «Con Copia Oculta (CCO)». En el caso de envíos masivos utilice «listados de distribución».
- Redes sociales. Debe garantizar la seguridad de su información en las redes sociales mediante una configuración idónea de su perfil y empleando contraseñas. No olvide que los buscadores pueden permitirle a un tercero obtener la información pública de los perfiles.
- Imagen. La imagen es un dato de carácter personal cuya difusión o acceso no autorizado puede ser particularmente molesto o dañino. Al publicar una foto o escribir en un foro puede estar incluyendo información sobre otras personas. Sea consciente de que tiene que respetar los derechos de esas personas.
- Cámaras web. Antes de instalar una cámara web que reproduzca imágenes en Internet, asegúrese de que la captación sea lo menos intrusiva posible. Asimismo, debe garantizarse la seguridad impidiendo el acceso no autorizado a imágenes captadas por este tipo de cámaras.
- Infancia. Debemos educar a la infancia en un uso seguro de las redes y acompañar a los niños y niñas en su navegación. Conviene adoptar medidas de seguridad física e informáticas para los más pequeños, como la situación del ordenador en casa o unas horas determinadas de uso.
Está muy extendida la creencia de «eso a mí no me va a pasar»…
Esa creencia podríamos decir que es consustancial al ser humano y que no es exclusiva del ámbito tecnológico. Efectivamente, todos estamos expuestos a riesgos, y por eso es fundamental conocer cuáles son y unas recomendaciones básicas para tratar de evitarlos, que en muchos casos pasan simplemente por pautas de comportamiento que todos podemos llevar a cabo.
Cuando ya todos teníamos un antivirus instalado en el ordenador, llegaron los smartphones en los que guardamos tanta información personal o más que en el portátil
E que seguir llamando teléfono a esos verdaderos ordenadores que llevamos en el bolsillo es un verdadero anacronismo. Hoy en día superan la capacidad de procesamiento de ordenadores de hace no muchos años, lo que unido a la posibilidad de acceso a la información en cualquier lugar y momento provocó un cambio en el comportamiento de los usuarios. Pero ese comportamiento también hay que adaptarlo al entorno de la seguridad y, si cabe, con más fuerza, pues además de las tradicionales amenazas, está la mayor posibilidad de pérdida, robo o extravío de los dispositivos, con los riesgos que esto conlleva si no tenemos protegida la información que contienen.
¿Cómo podemos concienciar, sobre todo, a la gente más joven? ¿Dónde tenemos que actuar?
Es evidente que esta concieciación de los jóvenes es uno de los principales objetivos de muchas autoridades públicas. Para el CPEIG es fundamental conseguir un Internet más seguro para los menores, promoviendo un uso óptimo y seguro de un medio que hoy en día es fundamental para su desarrollo social y educativo. Para lograrlo estamos llevando a cabo actividades de promoción y sensibilización de un uso seguro de los medios electrónicos, como es el Plan Navega con Rumbo, dirigidas no sólo a los propios menores, sino también a padres y educadores. En este sentido, todo esfuerzo y colaboración de la Administración es necesario, especialmente en las edades más tempraneras, de modo que se podrían proponer actividades como:
- Campañas como la citada del Plan Navega con Rumbo, intentando que supongan además un punto de acercamiento de los niños y niñas con los padres y educadores.
- Elaboración de material didáctico, enfocado a cada uno de los colectivos, para el uso en las campañas y que refuercen los contenidos tratados en las charlas informativas, dándoles a estos un carácter más perdurable en el tiempo.
- Realizar estudios de los hábitos de consumo en Internet, redes sociales, etc. de los menores, permitiendo establecer pautas de comportamiento y tendencias de evolución del comportamiento de los niños, detectando posibles conductas de riesgo.
- Desarrollar campañas formativas para colectivos específicos como padres y profesores, para que sean capaces de romper la brecha tecnológica con los niños y niñas y afianzar su papel de educadores también en el ámbito tecnológico.


