La Xunta reunía en una jornada a finales de noviembre 13 ejemplos de buenas prácticas de Responsabilidad Social Empresarial en el sector TIC gallego. Javier Álverez Osuna, al frente de la empresa gallega Imaxdi, fue uno de los participantes. Se dedican al desarrollo de dispositivos médicos portátiles y aplicaciones móviles para mejorar la salud. Hablamos con él sobre nuevas tecnologías y salud.
Sabemos que las TIC nos ayudan en el trabajo, en el estudio…, pero, ¿también son buenas para la salud?
Las TIC son sin lugar a dudas tecnologías horizontales, es decir, de aplicabilidad y usabilidad en cualquier sector. El uso de la informática y las comunicaciones en la medicina no es nuevo. En abril de 1924 la revista Radio News informaba a sus lectores de que pronto llegaría a los hogares el «radio doctor». Casi 87 años después la realidad es que las TIC sólo funcionan como agilizadoras del acto médico asistencial (imagen digital, historia clínica electrónica o incluso la receta electrónica) y no como núcleo para la gestión integral de la salud.
Paradógicamente el empleo de las TIC en la salud en los países del Tercero Mundo, donde las infraestructuras sanitarias no están tan extendidas, viene a demostrar la idoneidad de éstas cuando son la base de los sistemas de atención sanitaria y del mantenimiento de la salud.
¿Cómo nos pueden ayudar las TIC en el cuidado de la salud en el día a día? ¿Qué opinas de preguntarle a google?
El paciente del siglo XXI está abandonando el papel de enfermos pasivos para adoptar un papel de prosumidor (productor y consumidor de información), como enfermos activos y expertos (nadie mejor que uno para poder definir cuáles son los síntomas o cómo se siente cuando convive con una enfermedad). Este nuevo paciente encuentra un aliado en las TIC como una herramienta útil en los procesos de apoyo, interpretación y transmisión de información entre pacientes, y entre estos y los servicios asistenciales.
El último informe del INE sobre el uso de Internet en temas de salud muestra que más del 53% de las personas con acceso a Internet efectúan búsquedas de información sobre temas relacionados con la salud (case el 60% si hablamos del género femenino).
Estos valores estadísticos no están exentos de cierta preocupación, puesta de manifiesto de forma continuada por las sociedades médicas, a quienes les aterra la cantidad de desinformación que en temas de salud circula en Internet.
Por el contrario, empiezan a conocerse redes sociales como Lybba o plataformas de salud como Cure Together, que ponen de manifiesto la utilidad de las redes de salud (eHelth social-networks). A través de estas redes los pacientes pueden apoyarse mutuamente, comparar síntomas, factores desencadeantes, tratamientos disponibles, etc. Pueden obtener ideas que comentar con el médico, así como conectarse online con otras personas que trabajan en temas de salud, o que sufren la misma dolencia para poder hablar. Todos estos aspectos mejoran, sin duda, la calidad asistencial y la salud de la población.
Brevemente, ¿qué hacéis en Imaxdi?
IMAXDI es una empresa de bioingeniería médica. Estamos especializados en el desarrollo de dispositivos médicos «wearables» de calidad diagnóstica y de aplicaciones móviles para el control y mejora de la salud.
A menudo empleamos el término anglosajón «wearable» porque tiene importantes connotaciones que no son muy fáciles de explicar en una sola palabra en gallego o castellano. Un dispositivo médico «wearable» es un dispositivo pequeño de bajo peso y de fácil uso que puede ser fácilmente llevado por el paciente a lo largo del día si fuera preciso.
Aplicaciones móviles sanitarias, ¿para los profesionales?, ¿para todos? Ponnos algún ejemplo.
El control de la salud es responsabilidad de uno mismo. Nosotros, como pacientes, tenemos que disponer de herramientas que nos permitan controlar nuestra salud. Pero no podemos olvidar que cuando se producen episodios de enfermedad es necesario que nos acerquemos a los profesionales.
Por eso son necesarias aplicaciones móviles para los pacientes y aplicaciones móviles para los profesionales que siendo sustancialmente diferentes tienen que tener en común que unos puedan interaccionar con los otros en tiempo real.
Un ejemplo es mBEAT, un sistema de telediagnóstico cardiológico en tiempo real. El paciente dispone de un electrocardiograma de calidad diagnóstica de pequeño tamaño controlable a través de su smartphone. Pulsando un botón, puede realizar una petición al cardiólogo quien recibe la información del ECG en su terminal móvil en tiempo real, pudiendo de este modo tomar las decisiones clínicas más oportunas.
Sistemas como mBEAT responden al nuevo concepto de salud «en cualquier momento…, en calquer lugar» que están definiendo un nuevo modelo de asistencia sanitaria.
¿A qué retos os enfrentáis en los próximos años?
IMAXDI es una empresa especialmente inmersa en el I+D+i. La llamada m-Health aun está empezando a acercar los primeros productos al mercado, y quedan retos importantes por desarrollar. Dotar a nuestros sistemas de la inteligencia artificial para que puedan generar alertas al usario y a los servicios asistenciales cuando algo no va bien (hablando de salud) es un reto en el que ya estamos trabajando.
O mismamente, como simplificar las electrónicas de nuestros dispositivos para hacerlos aun más usables, ligeros y fácilmente «vestibles» mediante el uso de sustratos flexibles o incluso nano-tecnologías.


