Las nuevas tecnologías están transformando el modelo educativo. El Proyecto Abalar es un buen ejemplo de iniciativa que busca aprovechar las nuevas tecnologías para la educación de los más pequeños. Pero ¿qué hacer cuándo llega el verano? En esta época del año se multiplica el tiempo de ocio y es necesario cuidar, más que nunca, la relación entre niños y nuevas tecnologías.
- No hay dispositivos tecnológicos inadecuados para los niños. Lo que tenemos que cuidar es el uso que hacen del móvil, de la tablet, del ordenador o de la videoconsola. Conviene marcar unas pautas, qué dispositivos deben usar y para qué, y un tiempo de uso.
- Los dispositivos tecnológicos también son para el tiempo de ocio. Esto es una obviedad pero no está de más llamar la atención sobre el hecho de que, además de para estudiar, un niño puede y debe conectarse para hablar con amigos, jugar, escuchar música o leer un libro.
- Los padres deben conocer y saber manejar los dispositivos tecnológicos. Es fundamental para guiar a los niños en su uso y para que se conviertan en una herramienta útil en el proceso de aprendizaje.
- Consejo básico pero que tiene que estar en la lista: no todo el contenido que hay en la red es apto para menores de edad. Es responsabilidad de los padres estar atentos al uso que hacen sus hijos de Internet, filtrar los contenidos que consumen.
- Usadas correctamente, las nuevas tecnologías son un gran instrumento de aprendizaje. En Xente Dixital ya os hablamos de los videojuegos como herramienta educativa, por ejemplo. Anotamos para otro post, hacer una lista de páginas web con contenidos indicados para los más pequeños.
- El uso de internet y de las nuevas tecnologías conlleva ciertos riesgos. Conviene guiar a los niños en el uso de las nuevas tecnologías y estar informados sobre los problemas que surgen con el avance y la integración de las TIC en la sociedad. El ciberbullying o el grooming son palabras que ofrecen cada vez más resultados en las buscas en google.
- Debemos evitar la dependencia de las nuevas tecnologías; buscar actividades offline lo suficientemente atractivas para evitar que sólo piensen en el tiempo que van a pasar con el ordenador o con la videoconsola.
Fuente: guíainfantil.com.


