Cuando escribimos para Internet, en un blog o en una página web, el objetivo es siempre el mismo: llegar al mayor número de usuarios posible. Para eso conviene tener en cuenta algunas cosas e incorporar ciertas rutinas. Al final del post podéis añadir vuestros propios consejos.
- Canal interactivo. En la red, los usuarios no son receptores pasivos. Interactúan con nuestro texto haciendo clic en un enlace que incluimos o hacen sus propias búsquedas para saber más sobre el tema. Incluso pueden hacer un comentario al final de un post para corregirnos o para hacer alguna aportación. ¿Os animáis? Lo importante es saber que escribimos para usuarios rodeados de información y que nuestro objetivo es que nos lean e interactúen con nosotros.
- Un mismo contenido para distintas páginas y dispositivos. Cuando se publica en un blog, ese contenido puede emplearse, por ejemplo, para actualizar las páginas de redes sociales. Puede que si sois «demasiado originales» en el titular o si empleáis una primera frase poco clara, los usuarios no lleguen al blog desde las redes sociales. Por otra parte, pensad en contenido apto para ser consumido en una pantalla de 27 pulgadas o en un móvil de 4, en el sofá de casa o camino del trabajo en el autobús. ¿Cómo crear el contenido perfecto para todas las páginas y dispositivos? No existe. Pero hay algunas claves que conviene anotar y que os contamos en los dos últimos párrafos.
- El entorno. No es fácil destacar en la red cuando nos bombardean y tenemos acceso a tanta información. No obstante, como siempre os decimos, si el objetivo es posicionar vuestra empresa en Internet, seguro que tenéis una oportunidad de destacar entre la competencia porque, aunque no lo parezca, estamos al principio del camino. Se trata de ser originales, de escribir pensando en los usuarios a los que nos dirigimos y de emplear correctamente herramientas como las redes sociales.
- Los textos. ¿Qué debe contener un texto que publicamos en un blog? Palabras clave, palabras y expresiones que nos ayuden a posicionar. Pero no olvidéis que es más importante que el texto sea comprensible y la lectura resulte fluida, que que incluyáis todas las keywords que se os ocurran. También conviene emplear negritas que facilitan la lectura (los lectores online cuentan con muy poco tiempo) y enlaces que enriquezcan la experiencia del lector y contribuyan a aparecer más arriba en los resultados de búsqueda. Si yo escribo sobre cómo escribir para la web podría, por ejemplo, enlazar al libro de Mario Tascon Escribir en Internet.
- El estilo. Si tenéis un blog literario y no os importa que os lleguen más o menos visitas, emplead el estilo que más os guste. Si tenéis el objetivo de llegar a mucha gente es obligatorio emplear un estilo muy claro. Debe ser un texto comprensible (haced la prueba de enseñárselo a alguien de vuestro entorno antes de publicarlo) y bien estructurado; podéis emplear subtítulos con una tipografía o con un tamaño de fuente diferentes. Por último, pensad en lo que queréis comunicar o vender pero, sobre todo, pensad en los usuarios a los que os dirigís. Si lo pensáis bien no es lo mismo; antes de escribir preguntaos cómo os buscarían en la red.



Pingback: Guía práctica | Claves para crear contido viral na rede - Xente Dixital