Las investigaciones en nanotecnología permiten crear materiales con propiedades antiadherentes. Si te fijas en la pantalla de tu smartphone, cada vez es más difícil que queden las huellas de tus dedos, y eso se debe a un recubrimiento oleofóbico, esto es, que repele cualquier tipo de aceite.

Otra propiedad antiadherente sirve para dotar de capacidad de repulsión a todos el líquidos a ciertos materiales. No es nada nuevo; en la naturaleza, las tenerlas de araña, las plumas de las aves o mismo muchas verduras como las berzas desarrollan de forma natural un recubrimiento hidrofóbico.
El reto tecnológico consiste en llevar este antiadherente a cualquier producto. Son varias las empresas que comercializan ya un producto similar, e incluso algunas ciudades están empleando una pintura especial hidrofóbica para impedir que los líquidos se fijen en las paredes.
¿Qué usos se le pueden dar la esta tecnología hidrofóbica?
El primer uso que se nos ocurre es en la ropa…. ¿botas que no se mojan? Sería un gran invento, ¿no? Pues ya existe un spray que permite dotar a la ropa de estas características.
Piensa ahora en una ciudad en fiestas… quizás se resides en el casco viejo de tu villa o ciudad comprendas de que estamos hablando. Este tipo de pintura podría repeler las meadas en las paredes. Caro, pero efectivo.
Uso artístico de esta tecnoloxía
El ocio y el arte no son ajenos la te eres tecnología. Un uso alternativo a este material consiste en darle una segunda vida a las calles mojadas por la lluvia, por ejemplo.
Y tú, ¿qué harías si pudieses emplear este líquido?

