
Firefox, Google Chrome y Microsoft Edge. Estos tres nombres nos resultan a todos muy conocidos, ya que son los tres navegadores web más utilizados por el usuario medio de Internet.
Aunque los tres tienen sus puntos fuertes y débiles, la mayoría de nosotros utilizamos uno de los tres para nuestro día a día, pero lo que seguramente no sabemos es que existe una gran variedad de navegadores alternativos que pueden satisfacer nuestras necesidades. Hoy os enseñamos tres alternativas a Chrome, Firefox y Edge.
Vivaldi
Este navegador con nombre de compositor de música es un software sencillo, adaptable y específico para lo que quiera el usuario. Hereda características de Chrome y de Opera, pero está destinado a usuarios avanzados que quieren personalizar al máximo su navegador: se puede cambiar el aspecto del navegador y el comportamiento ante determinadas acciones.
Torch
Torch es un navegador curioso, ya que se enfoca principalmente para el usuario que quiere consumir principalmente contenido multimedia. Así, tiene una aplicación instalada por defecto que nos permite ver YouTube integrado en el navegador, y también nos permite descargar vídeos de YouTube (si la licencia nos lo permite) directamente desde él.
Es un navegador estable y sencillo, por lo que si queremos navegar por contenidos multimedia sin complicaciones Torch puede ser una opción.
Midori
Si somos amantes del código abierto Midori es una opción a valorar. Bajo una interfaz muy minimalista, Midori es un navegador ligero y rápido, perfecto para equipos que no tengan grandes características técnicas. Además, está disponible para todos los sistemas operativos bajo la filosofía GNU, por lo que si somos un usuario avanzado, podemos personalizarlo como queramos ebido a que su código fuente está disponible para todos.
Lynx
Aunque dijimos tres recomendaciones, Lynx es una curiosidad más que una sugerencia. En los comienzos de Internet la navegación gráfica no existía, tanto porque los sistemas no la soportaban como porque la red era aún muy lenta para cargar gran cantidad de datos. De aquellas se utilizaban navegadores de texto y Lynx es el superviviente de aquella generación. Si tenemos curiosidad por cómo se navegaba en aquellos años aún puedes descargarlo. Eso sí, avisamos que su manejo no es nada intuitivo.

