¿Qué sabemos de las mujeres medievales en la Ribeira Sacra? Revisando nuestra historia

El día 1 de junio de 2021 el investigador del IEGPS Miguel García Fernández impartió la conferencia titulada “¿Qué sabemos de las mujeres medievales en la Ribeira Sacra? Revisando nuestra historia”. En su interesante intervención desmontó varios de los mitos que están muy asentados en la conciencia colectiva de la sociedad con respeto a las mujeres de la Ribeira Sacra en el período medieval. Si bien es cierto que de las que pertenecían a un estatus bajo no tenemos muchos registros documentales, existen bastantes textos notariales que nos dan información de mujeres nobles laicas o bien religiosas de ese momento. A diferencia de lo que podríamos pensar, las mujeres medievales podían heredar, hacer compras, ventas, donaciones… y fueron bastantes los monasterios femeninos de la Ribeira Sacra que estuvieron liderados por una abadesa, tales como: San Fiz de Cangas (Pantón), San Miguel de Eiré (Pantón), San Xoán da Cova (Carballedo), Santo Estevo de Chouzán (Carballedo), Santa María de Pesqueiras (Chantada), San Xiao de Lobios (Sober), Santa María de Ferreira de Pantón y San Salvador de Sobrado de Trives. Por lo tanto, advertimos que la historia debe ser estudiada y comprendida teniendo en cuenta la importancia femenina, aunque estuvo durante décadas muy olvidada.

Esta actividad se enmarca dentro del Proyecto «Voces, espacios y representaciones femeninas en la lírica gallego-portuguesa», dirigido por la profesora Esther Corral.

Os dejamos algunas fotos de la intervención por videoconferencia y las reflexiones que realizaron sobre la actividades algunos de los alumnos/as:

 

En la charla se nos explicó que la sociedad medieval era desigualitaria, en la que influían mucho los condicionantes de género. Las principales opciones de las mujeres eran el matrimonio y la entrada en el mundo religioso. Pero las mujeres medievales actuaban en el seno de la sociedad, ya que trabajaban, mandaban y se divertían.

El ponente investigó el papel de la mujer en la Edad Media con fuentes escritas, restos arqueológicos y obras de arte. Nos explicó que lo que más abunda en esa época son los pergaminos, la mayoría escritos en latín, también en gallego y algunos en castellano. En sus fuentes pudo ver que la tarea de leer y escribir era de unos pocos, tan sólo las mujeres de un nivel alto tenían derecho a la alfabetización.

El monacato era una opción de vida para las mujeres, sobre todo para las nobles, que ingresaban siendo pequeñas después de pagar una dote para hacerse monjas y en monasterios cerca de las familias. En ellos, más allá de rezar, gestionaban el patrimonio, ejercían el poder y las abadesas estaban al frente de una institución de poder, pero más allá de la clausura ellas salían por deber y por placer.

El monarca les dio a las monjas muchos poderes, convirtiéndolas en la autoridad pública más importante de la zona, ya que cobraban impuestos, ejercían la justicia y nombraban cargos: notarios, alcaldes… haciendo que a veces trataran mal a la gente. El fin del monacato femenino en la Ribeira Sacra se produjo con la reforma de los Reyes Católicos, que recluyeron a todas las benedictinas gallegas a San Paio de Antealtares, ellas se resistieron y algunas huyeron, eso llevó a pleitos y pactos.

Luego están las mujeres laicas: nobles y campesinas, para las que el matrimonio era su mejor opción de vida, pues preferentemente buscaban alianzas entre familias. Estas mujeres trabajaban, gestionaban la economía familiar, ejercían de criadas…

Para las nobles era muy importante casarse bien y la maternidad para garantizar la perpetuidad de la familia.

Después también estaban las mujeres campesinas, ellas eran la mayoría social, trabajaban en la ganadería, agricultura, en la viña… Tuvieron un progresivo peso en la renta del dinero y son las corresponsables jurídicas de los contratos forales.

La conclusión de la conferencia nos ayudó a comprender que las mujeres no solo eran la mitad de la población, sino que formaron una parte muy activa de la sociedad medieval. A mí personalmente me gustó, por entender mejor una parte de nuestra cultura.

Elena Belén Novoa Rodríguez

 

La exposición de hoy me pareció muy interesante, pues siempre tuve la influencia oral de que las mujeres antiguamente no tenían poder y no realizaban cosas importantes, cuando hoy vi con claridad que no tenía nada de cierto lo que me decían, quedé asombrado.
Sí que me temía que las abadesas tendrían más poder, pero no sabía que ciertas mujeres habían dado bienes a la Iglesia para que fuesen ellas quien los gestionasen. Tampoco sabía que mandaban en sus tierras y las heredaban, supongo que más del 80% había sido porque les habían dado permiso sus padres, el marido o la familia.
Me gustó saber que en el siglo XV las mujeres se defendieron y renegaban de ir a Santiago de Compostela por castigo impuesto por la Iglesia.
Para finalizar, me fascinó que tengo la oportunidad de visitar los monasterios en los que muchas mujeres vivieron hace cientos de años por su proximidad, porque los tengo relativamente cerca.
Xabier López Cortiñas

 

En el instituto Lama das Quendas fue impartida una charla sobre las mujeres en la Ribeira Sacra, y sobre eso quedé atónita, ya no solo por el laborioso trabajo de los historiadores, sino porque tenía una idea errónea del papel que desempeñaron por aquel entonces las mujeres. Es admirable toda esa recaudación de escritos, donde se demuestra que ellas también formaron parte de la historia, aunque no sea reflejado en libros.

Se habló de las religiosas, creyendo yo que nunca habían sido dueñas de nada ni habían sido tan relevantes. Gratificante es saber que no todo lo que creíamos sobre ellas es de todo real. Después de conocer todo esto, aun es más hermosa y misteriosa la Ribeira Sacra, sabiendo un poco lo que ocurría dentro de esos maravillosos monasterios.

Lucía Expósito Couso

 

La semana pasada estuvimos presentes en una charla que nos impartió Miguel García Fernández, donde se trató el tema de la importancia de las mujeres medievales en la Ribeira Sacra. Una videoconferencia donde se recibió mucha información junta en poco tiempo y con muchas imágenes de monasterios, capillas y monjas de las que desconocía su existencia. La Edad Media no es la época oscura como pensé y leí en los libros.

Me llamó la atención el matrimonio de la mujer, que buscaba casar con hombres ricos, y la que no lo consiguió se convirtió en monja. Las mujeres entonces no solo rezaban y tenían hijos, también se divertían, trabajaban y mandaban. Me gustaría leer algún pergamino de la Edad Media escrito en latín y contemplar su belleza.

Otro de los temas que pude escuchar bien es que las monjas de los monasterios también pecaron, quedando algunas embarazadas. Las zonas donde se trasladaron a monasterios o capillas fueron: Chantada, Meira, Ferreira de Pantón, Lobios, Terra de Trives etc.

Mi opinión es que quiero saber algo más sobre las mujeres de estos siglos, no solo sobre las monjas más importantes y las que tenían poder, también de campesinas que lucharon por sus familias, escritoras etc. Pero con el tiempo y con gente como Miguel García vamos a conocer mucho más.

José Luis Diéguez Porto